Una fuerte tormenta azotó varias zonas de España: árboles caídos, señales arrancadas, granizo y cierres escolares, según informaron los medios locales. El episodio, además de registros destacados de precipitación, ha tenido consecuencias inmediatas: suspensión de clases en varias localidades de Alicante y Castellón, daños materiales por el viento y alertas enviadas directamente a los móviles en Cataluña.