Agencias.- Una fuerte tormenta azotó varias zonas de España: árboles caídos, señales arrancadas, granizo y cierres escolares, según informaron los medios locales. El episodio, además de registros destacados de precipitación, ha tenido consecuencias inmediatas: suspensión de clases en varias localidades de Alicante y Castellón, daños materiales por el viento y alertas enviadas directamente a los móviles en Cataluña.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) emitió alertas por fuertes tormentas y lluvias torrenciales en gran parte del país. Tarragona, toda Cataluña, Aragón y la Comunidad Valenciana son las principales zonas en alerta máxima.
En medio de este panorama, se reportaron incidentes graves en la Comunidad Valenciana y en la provincia de Alicante. En Callosa de Segura, una violenta tormenta con ráfagas superiores a 100 km/h provocó daños en distintas zonas. En Xàtiva, un fuerte temporal impactó el centro comercial Plaza Mayor, generando destrozos considerables. Ambos episodios ocurrieron este 8 de septiembre.
Una atmósfera cargada de inestabilidad
La situación está vinculada al paso de una vaguada atlántica y a la formación de un área de bajas presiones en el Mediterráneo. Ambos factores, sumados a un mar todavía cálido tras el verano, favorecen la aparición de chubascos muy intensos y persistentes.
En este contexto, los valores pueden superar con facilidad los 60 litros en una hora y alcanzar hasta 140 litros acumulados en seis horas en puntos del litoral mediterráneo y en Baleares. Además, las tormentas llegan acompañadas de granizo y rachas muy fuertes de viento, un cóctel que aumenta la peligrosidad.
Aunque las previsiones señalan que las zonas más afectadas se concentran en Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares, también se esperan precipitaciones intensas en Aragón, Castilla-La Mancha oriental y Murcia.
Escuelas cerradas y medidas de prevención
La magnitud de las lluvias y el riesgo de nuevas tormentas llevó a las autoridades a suspender las clases en municipios de Alicante, Elche, Benidorm, Calp, Xàbia, Teulada y Cox, entre otros. También en Castellón se adoptaron medidas similares ante la previsión de acumulados que podrían rondar los 120 litros en doce horas.
En Cataluña, la Generalitat activó el sistema Es-Alert, enviando mensajes a los móviles de los vecinos del Baix Ebre y Montsià. Las autoridades pidieron evitar desplazamientos innecesarios y adelantaron la salida de las escuelas para que los alumnos pudieran regresar a casa antes del momento más crítico de las tormentas.




