Centenares de refugiados nigerianos que vivían en un campamento en Camerún volvieron el lunes a su país, siete años después de haber huído de la violencia yihadista, afirmaron a la AFP fuentes de seguridad y humanitaria.
Estas primeras salidas voluntarias se inscriben en el marco de un acuerdo pasado en febrero entre Camerún y Nigeria, que prevé el retorno voluntario a Nigeria de unos 5.000 refugiados.
Ya salieron de los campamentos de refugiados de Minawao «100 familias, o sea 342 personas» dijo a la AFP Xavier Bourgois, portavoz del Alto Comisionado para los Refugiados en Camerún
Estas familias llegaron el lunes a Banki, en el noreste de Nigeria «en nueve buses y dos camiones», confirmó via telefónica el responsable de la milicia progubernamental antiyihadista Modu Gana.
Banki está situado a 130 kilómetros al sureste de la capital regional del Estado de Borno y alberga a unos 45,000 desplazados que huyeron de la violencia en la zona.
El noreste de Nigeria vive un conflicto sangriento desde 2009 y el lanzamiento de ataques por los islamistas de Boko Haram.
En 2016, el grupo se dividió, de un lado el brazo histórico y del otro, el Estado islámico en Africa del Oeste (Iswap), reconocido por el Estado islámico.
La insurrección yihadista causó 36,000 muertos y dos millones de desplazados en el noreste. La violencia se propagó a Níger, Chad y al vecino Camerún.
Además, Camerún alberga a 117,826 refugiados nigerianos.
© Agence France-Presse




