Washington EE.UU. -El gobierno de Estados Unidos anunció un endurecimiento en su política de visados para América Latina y el Caribe, aplicando restricciones a 26 personas, aunque sin revelar sus identidades ni nacionalidades. La medida fue impulsada por la administración de Donald Trump como parte de su estrategia de seguridad regional.
El Departamento de Estado explicó que la política permitirá negar visas a quienes financien, apoyen o participen en actividades consideradas contrarias a los intereses estadounidenses. La disposición busca limitar la influencia de actores que, según Washington, podrían afectar la estabilidad del hemisferio.
Un caso previo fue el del presidente colombiano Gustavo Petro, a quien se le retiró el visado en medio de tensiones políticas. La medida fue revertida posteriormente tras un acercamiento diplomático.
Las autoridades estadounidenses reiteraron que no están obligadas a revelar los nombres de los sancionados por razones de confidencialidad. Además, aseguraron que continuarán utilizando este tipo de medidas para proteger sus intereses estratégicos en la región.




