Santo Domingo.- La exvicepresidenta Margarita Cedeño manifestó este lunes que los disturbios generados ayer destruyen el sistema de partidos políticos y debilita la democracia.
“Ustedes han visto en otros países de América Latina cómo hay un desorden en la gobernabilidad, en la paz social, en el crecimiento económico. Ese tipo de acciones lo que hace es ahuyentar la inversión extranjera, y por lo tanto, la creación de empleo, la generación de ingresos y el crecimiento económico que tanto necesitamos en esta época de poli crisis”, expresó
De igual forma calificó de «insólito» y «espeluznante» el incidente registrado en las inmediaciones de la Casa Nacional del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
La miembro del Parlamento Centroamericano y del Caribe (Parlacen) pidió que se haga una investigación por lo acontecido “tienen que dar una respuesta y explicación más creíble para toda la población, por la preocupación que genera el debilitamiento de la democracia y, sobre todo, de lo que se trata es que nos estamos jugando a la desaparición y destrucción de partido”, dijo.
Cedeño pide lucha contra corrupción sin favoritismo
Aseguró que está totalmente de acuerdo en la lucha contra la corrupción, pero sin favoritos, sino que la lucha sea contra todos igual.
Citó que han habido unos 43 casos que se han presentado en el gobierno del PRM y que no han sido investigados. Solo el caso 13 “y mágicamente salió inocente”.
Al ser cuestionada sobre si cree en lo expuesto por el Ministerio Público sobre sus compañeros de partido, José Ramón Peralta, Donald Guerrero y Gonzalo Castillo, expresó que “Nosotros estamos a la espera de que se de un juicio público, oral, contradictorio, con todas las garantías de las leyes, y sobre todo que se respete el debido derecho de defensa, y que se respeta el precepto, constitucional, de la presunción de inocencia, eso es algo por lo que hemos luchado durante siglos, para poderlo obtener, y que es justamente una conquista en contra de las dictaduras”.
Finalizó diciendo que no se debe politizar la justicia, pero tampoco judicializar la política.




