Agencias.- La NASA ha dado un salto histórico en las comunicaciones espaciales, al lograr enviar y recibir datos mediante un rayo láser desde una distancia de 350 millones de kilómetros, algo nunca conseguido en la exploración del espacio profundo. El avance abre la puerta a un futuro donde las imágenes y la información de misiones interplanetarias viajarán más rápido y con mejor calidad que con las tradicionales ondas de radio.
El experimento, conocido como Deep Space Optical Communications (DSOC), viaja a bordo de la nave Psyche, lanzada en 2023 con destino al cinturón de asteroides. Tras casi dos años de pruebas, la agencia confirmó que el sistema completó su fase de ensayos el 2 de septiembre, en lo que ha sido calificado como un éxito rotundo.
Uno de los hitos previos ocurrió en junio, cuando la nave se encontraba a 230 millones de kilómetros de la Tierra. Desde el Laboratorio del Telescopio de Comunicaciones Ópticas, en California, se enviaron ocho haces infrarrojos de gran potencia hacia Psyche, que respondió con un emisor mucho más débil, de apenas 4 vatios.
Las señales, extremadamente tenues, fueron captadas por el Telescopio Hale de 5 metros en el Observatorio Palomar. Gracias a detectores superconductores enfriados a temperaturas criogénicas, los fotones pudieron decodificarse con éxito, demostrando la fiabilidad de la comunicación incluso a esas escalas astronómicas.
En total, la NASA realizó 65 ensayos en casi dos años, convirtiendo este proyecto en un referente tecnológico. La comunicación por láser promete un ancho de banda muy superior, lo que permitirá transmitir videos, imágenes y grandes volúmenes de datos desde Marte o incluso más allá del sistema solar, un elemento vital para futuras misiones tripuladas que requieran comunicación casi en tiempo real.
El sistema opera con longitudes de onda de 1.064 nanómetros en el enlace ascendente y 1.550 en el descendente, frecuencias que apenas se ven afectadas por la atmósfera terrestre, lo que garantiza estabilidad y efectividad en la transmisión. Para la NASA, este logro es más que un experimento: es el inicio de una nueva era en las comunicaciones del espacio profundo.





