Varias provincias del Cibao amanecieron este lunes con un amplio despliegue de fuerzas militares y policiales, comercios funcionando de manera parcial y las principales vías completamente despejadas, en medio de un paro de 24 horas convocado por organizaciones sociales que exigen soluciones urgentes a problemas comunitarios.
La jornada, iniciada a las 6:00 de la mañana y prevista para concluir a la misma hora del martes, se desarrolla en localidades como Licey al Medio, Navarrete, San Francisco de Macorís y comunidades de la provincia Espaillat, donde se reporta una paralización parcial de las actividades comerciales, educativas y del transporte.
Imágenes y videos difundidos en redes sociales muestran el despliegue desde tempranas horas de unidades especializadas de la Policía Nacional, incluyendo equipos SWAT y Linces, junto a miembros del Ejército de la República Dominicana y fuerzas de Acción Rápida, en un operativo preventivo ante la protesta.
En Licey al Medio, manifestantes incendiaron neumáticos y lanzaron escombros en vías alternas durante la madrugada, mientras la calle principal permanece bajo estricta vigilancia militar y policial.
En Navarrete se reporta presencia de escombros en algunas vías, aunque sin bloqueos significativos, mientras que en San Francisco de Macorís el panorama es de relativa normalidad, con circulación vehicular fluida en avenidas como la Libertad, aunque la mayoría de los comercios no abrió sus puertas.
La convocatoria es liderada por la Coalición de Organizaciones Sociales, Populares y Feministas del Cibao, junto a otros movimientos locales, lo que ha provocado la paralización parcial de actividades productivas y bloqueos intermitentes con quema de neumáticos, especialmente en Licey al Medio.
Entre sus principales demandas figuran la limpieza del drenaje pluvial en el barrio El Manolo, la construcción de la segunda etapa de la cañada de Beco, la reparación del matadero municipal y el traslado de un vertedero cercano a una planta de agua potable. También exigen la corrección de averías en el nuevo acueducto y la devolución de un motor retenido por más de seis meses





