Agencias.- Los equipos de rescate continúan este domingo una carrera contrarreloj en la búsqueda de decenas de desaparecidos tras las inundaciones en Texas, que han dejado al menos 59 muertos y un número indeterminado de personas sin localizar, incluidas 27 niñas de un campamento cristiano junto al río Guadalupe.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, aseguró que en el campamento Mystic había unas 750 niñas al momento del desastre. Declaró que el lugar quedó «devastado de una forma que no había visto en ningún desastre natural», mientras que la corriente alcanzó la parte superior de las cabañas.
Las autoridades indicaron que las lluvias podrían intensificarse, lo que complica las labores de rescate. El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que podrían caer hasta 250 milímetros adicionales en zonas ya saturadas, lo que eleva el riesgo de nuevas inundaciones repentinas.
El viernes por la noche, el río Guadalupe se elevó ocho metros en solo 45 minutos, tras la caída de más de 300 milímetros de lluvia, equivalente a un tercio del promedio anual. El fenómeno afectó principalmente al condado de Kerr, conocido como parte del “callejón de las inundaciones repentinas”.
En el lugar aún pueden verse mantas, peluches y pertenencias de las niñas cubiertos de barro. La fuerza del agua rompió ventanas y arrastró autos y casas enteras, según relataron testigos. Uno de los fallecidos fue el propietario del campamento Mystic, según informó el ayuntamiento de Kerrville.
El papa León XIV expresó sus condolencias durante el rezo del ángelus desde el Vaticano, afirmando: «Oramos por ellos». En tanto, el gobernador adjunto de Texas, Dan Patrick, advirtió que el número de víctimas podría aumentar debido a las condiciones climáticas.
Las fuertes precipitaciones no son inusuales en esta región del sur de Estados Unidos, debido a que el suelo tiene poca capacidad de absorción. Científicos y agencias de emergencia han vinculado estos eventos extremos al cambio climático causado por el ser humano.
Además, expertos han criticado al presidente Donald Trump por los recortes en la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), responsable de emitir alertas y previsiones. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, respondió que el gobierno busca modernizar los sistemas meteorológicos.





