«Hoy me encuentro frente a esta cámara para pedir ayuda. No estoy acostumbrada a estas cosas, pero… qué no haría una madre por su hijo«.
Con esta expresión y sin poder contener el llanto, la joven Patricia Vásquez, con 34 semanas de embarazo, solicitó colaboración para poder salvar la vida que gestó; la pasada semana su bebé fue diagnosticado con una hernia diafragmática congénita, una enfermedad rara que puede desarrollarse antes del nacimiento.
La mujer, oriunda de Puerto Plata, dijo que cuando nazca el bebé se le haría la operación; el procedimiento es muy costoso y ella no cuenta con los recursos para costearlo.
«Como madre me siento impotente, quiero salvarle la vida a mi bebé, quiero que me ayuden a que mi bebé salga bien de todo esto. Que pueda tener el tratamiento que necesita y poder garantizarle la vida», expuso Vásquez entre lágrimas.
Vasquez solicita una visa humanitaria para salir del país y la recaudación de fondos para cubrir la cirugía urgente, la cual sería en España.
Evidentemente acongojada, Patricia explicó en qué consiste la condición del niño que lleva en su vientre, al tiempo que destacó que el proceso es muy delicado y costoso.
«Ayúdenme por favor, ayúdenme a salvar a mi bebé», concluyó en su audiovisual que compartió a sus amigos, allegado y a los medios de comunicación.
Si usted quiere y puede colaborar, puede comunicarse al teléfono 829 785 6684.
Datos

Qué es la hernia diafragmática congénita
Ocurre en los primeros meses del embarazo y consiste en que el diafragma del bebé, que es el músculo que separa el pecho del abdomen, no se cierra como debería. Esto provoca que haya un orificio en el diafragma. El orificio se llama hernia.
Esta hernia del músculo del diafragma crea una abertura entre el abdomen y el pecho. Los intestinos, el estómago, el hígado y otros órganos abdominales pueden pasar por ese orificio hacia el pecho del bebé. Si los intestinos se encuentran en el pecho, no desarrollan las conexiones típicas que los mantienen en su lugar en el abdomen, lo que se conoce como malrotación. Pueden torcerse sobre sí mismos y cortar el suministro de sangre (vólvulo).
Además, el pulmón es pequeño en el lado del diafragma que tiene la hernia, pero el desarrollo de ambos pulmones se ve afectado. Los alvéolos, que son las bolsas de aire dentro de los pulmones, no se desarrollan como deberían. Esto provoca problemas con el flujo de sangre y aumenta la presión dentro de los vasos sanguíneos de los pulmones.
La presión arterial de los pulmones es más elevada de lo que debería ser, lo cual puede hacer que sea difícil para el bebé respirar después del nacimiento. Algunos bebés también pueden tener problemas con el desarrollo del corazón.
El tratamiento para la hernia diafragmática congénita depende de cuándo se detecta la afección, su gravedad y si hay problemas con el corazón.





