Agencias.- «No le tengo miedo«, fue la respuesta del papa León XIV al responder a las críticas del presidente de los Estados Unidos Donald Trump, quien lo calificó de “muy liberal”. El pontificie aclaró que no busca «hacer política exterior» y señaló que seguirá alzando la voz contra la guerra.
“No tengo miedo a la Administración Trump (…) Seguiré hablando en voz alta contra la guerra”, según información de los medios italianos.
El líder de la Iglesia Católica respondió de manera categórica a las críticas del presidente Trump al afirmar que no tiene “la intención de entrar en un debate” y que su mensaje sigue siendo promover la paz.
Las declaraciones se producen en medio de su primera gira internacional, donde volvió a insistir en que la paz solo es posible “mediante el perdón”, en un contexto de tensiones internacionales.
“No somos políticos, no vemos la política exterior desde la misma perspectiva, sino como constructores de paz. No creo que el mensaje del Evangelio deba ser tergiversado, como algunos están haciendo. Yo sigo hablando claro contra la guerra, tratando de promover la paz, el diálogo y el multilateralismo con los Estados para encontrar soluciones a los problemas. Demasiadas personas sufren hoy, demasiadas personas inocentes han sido asesinadas, y creo que alguien debe alzar la voz y decir que hay una mejor manera”, dijo el papa al caminar por el pasillo del avión junto con los periodistas acreditados de varios países, a los que iba saludando, y por esa razón han ido trascendiendo a lo largo de la mañana distintas declaraciones sobre el mismo asunto.
De este modo se ha producido la colisión final, personal y directa entre el Papa y Trump, algo que se veía venir desde que León XIV, de forma sutil pero decidida, comenzó hace semanas a criticar tanto la guerra en Irán como la manipulación del mensaje cristiano desde la Casa Blanca.
El trasfondo de este choque es profundo, pues el mundo de la ultraderecha estadounidense y global pretende distorsionar la fe religiosa en clave política a su favor. El propio papa advirtió de ello a los obispos españoles el pasado noviembre, tal como reveló EL PAÍS.
También la Iglesia Católica de EE UU ha deslegitimado la guerra en Irán según el concepto cristiano de guerra justa, aclarando que esta no lo es, y justo el domingo, horas antes de los ataques de Trump al Papa, la cúpula episcopal volvió a repetirlo. De ahí la respuesta enfurecida del mandatario, que descargó en un texto muy largo meses de ira contenida: “El papa León es DÉBIL ante la delincuencia y nefasto en materia de política exterior”, escribió en redes sociales.
“No quiero un papa que crea que esté bien que Irán tenga un arma nuclear. No quiero un papa que crea que es terrible que América haya invadido Venezuela (…) No quiero un papa que critique al presidente de los Estados Unidos, porque estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido POR UNA APLASTANTE MAYORÍA“, comentó Trump en su perfil de Truth. Luego, hablando con los periodistas, prosiguió: “No creo que esté haciendo un muy buen trabajo. No soy un gran admirador del papa León”.
El presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, el arzobispo Paul S. Coakley, ha respondido a Trump: “Estoy muy dolido por que el presidente haya decidido escribir palabras tan denigratorias sobre el Santo Padre. El papa León XIV no es un rival ni un político. Es el vicario de Cristo que habla desde la verdad del Evangelio y por el cuidado de las almas”.
Horas después el presidente estadounidense remató su ofensiva verbal con una imagen de inteligencia artificial en la que aparece él mismo como si fuera Jesucristo curando un enfermo. Durante los días del cónclave, hace ahora un año, Trump ya publicó una imagen en la que estaba vestido de papa.





