Viena/Praga, EFE.- El ministro de Defensa, Robert Kalinak, aseguró este jueves en una rueda de prensa que el atentado contra el primer ministro, Robert Fico, fue un acto individual, planificado y con una clara motivación política.
El estado de salud de Fico sigue siendo muy delicado y su capacidad de comunicación es limitada, según ha informado el Gobierno desde el hospital donde fue ingresado, tras ser tiroteado este pasado miércoles.
Varios medios eslovacos recogen las declaraciones del viceprimer ministro y ministro de Defensa, Robert Kalinak, quien ha insistido en que el estado de Fico es grave y que aún no se puede hablar de un pronóstico positivo.
Por su parte desde el hospital se informó de que el primer ministro eslovaco fue intervenido durante cinco horas de las heridas de balas que sufrió, en un intento de asesinato.
“El paciente tenía numerosas heridas de bala, que deben regenerarse. En este momento su estado está estabilizado, pero realmente es muy grave”, dijo la directora del centro sanitario de la localidad de Banská Bystrica.
El supuesto tirador, acusado de intento de asesinato

La policía ha acusado al supuesto autor de los disparos contra el primer ministro eslovaco de “intento de asesinato premeditado por venganza”, un delito que podría acarrearle una pena de entre 25 años y cadena perpetua.
El hombre, de 71 años e identificado como Juraj C., se encuentra actualmente detenido en las dependencias de una unidad especial de la policía criminal en la localidad de Nitra, según informa la televisión Markíza.
El canal ha asegurado que, Juraj C. declaró a los policías sentirse orgulloso de su acción.
El atentado se produjo el miércoles a las 13.00 GMT, tras un consejo de ministros en la localidad de Handlova, cuando Fico fue a saludar a las personas que se habían dado cita el exterior del edificio en el que se celebró la reunión.
En ese momento, cuando tenía al político muy cerca, el atacante sacó una pistola y disparó cinco veces contra Fico.
El agresor, que fue reducido tras los disparos, cuenta con licencia de armas y había gritado antes a Fico: “Robo (Robert), acércate”.
“No estoy de acuerdo con la política del Gobierno. La RTVS está siendo atacada y mucha gente está presentando la dimisión”, dijo a la cadena TA3 el supuesto tirador, Juraj Cingula, cuando era llevado a comisaría a declarar, tras ser detenido.
La presidenta eslovaca convoca a todos los líderes

La presidenta saliente de Eslovaquia, la liberal Zuzana Caputova, ha convocado este jueves a los líderes de todas las fuerzas parlamentarias a una reunión “para serenar la situación y rechazar la violencia”, tras el ataque al primer ministro.
Caputova, que agota su mandato en junio, realizó esa invitación a los políticos junto al presidente entrante, el socialdemócrata Peter Pellegrini.
“Juntos invitamos a los líderes de todas las fuerzas parlamentarias al Palacio Presidencial con un único objetivo: serenar la situación y rechazar la violencia”, dijo Caputova, tras denunciar el atentado que calificó de “una gran tragedia humana y un ataque al orden democrático”.
La polarización política y social ya existente en Eslovaquia desde antes de la pandemia de la covid ha aumentado desde el regreso al poder, el pasado octubre, de Fico al frente de una coalición de nacionalistas de izquierdas y ultraderechistas.
Medidas de Fico como la abolición de la Fiscalía anticorrupción, que investigaba a miembros de su partido; su plan para eliminar la radiotelevisión pública, que considera poco patriótica; o las restricciones a las ONG, siguiendo el modelo ruso, han provocado masivas protestas ciudadanas animadas por la oposición progresista.
Varios miembros del Gobierno han acusado a la oposición progresista y europeísta de ser responsables del intento de asesinato por sus críticas al Ejecutivo.
Aún no se ha determinado quién asumirá las competencias del jefe del Gobierno.
De momento, la actividad parlamentaria se ha cancelado hasta el martes.
Hoy estaban pendientes de votación controvertidos proyectos de ley muy criticados por la oposición progresista y liberal, entre ellos la abolición del ente público RTVS a iniciativa del Gobierno de coalición entre nacionalistas de izquierdas y ultraderechistas.




