Lecanemab se convierte en el primer fármaco que consigue frenar el deterioro y, con ello, modificar el curso del Alzheimer, puesto que, al reducir el depósito de beta amiloide cerebral, frena en un 27 por ciento el deterioro cognitivo en personas con Alzheimer o con deterioro cognitivo leve en 18 meses, según se demostró en un ensayo con 1.795 pacientes.
En enero, la Agencia Estadounidense de Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) ya dio la aprobación acelerada al fármaco, pero aún faltaban pasos para su autorización final. En junio, el Comité de Seguridad y Farmacología de la FDA aceptó unánimemente que estos beneficios permitirán modificar la progresión de la enfermedad y este jueves, el organismo estadounidense ha decidido conceder la aprobación formal del medicamento, desarrollado por las compañías farmacéuticas Eisai y Biogen.
Desde hace décadas, la investigación en Alzheimer buscó ralentizar o parar la progresión de la enfermedad. Lecanemab es un anticuerpo monoclonal cuyo efecto se dirige a eliminar la proteína beta-amiloide del cerebro, un marcador para la enfermedad de Alzheimer.





