La historia de Juan Rodríguez García (Juancito) es digna de ser contada para que la nueva generación, que no entiende lo que significa vivir en una dictadura, pueda comprender el valor, la dignidad y la entrega de un hombre que teniéndolo todo, muere en el exilio buscando la libertad de un pueblo.
Nació en 1886 y murió en el exilio en 1959, después de haber sido uno de los hombres más ricos del país, murió en Venezuela, sin dinero porque lo había invertido todo en la causa contra Trujillo.
En las presente líneas, contamos con una cronología de la vida de Juancito facilitada por su familia, así como escritos que narran su historia.

Juancito: hombre de familia y trabajo
Agricultor y ganadero y notable luchador antitrujillista. Nació en Estancia Nueva, Moca, en octubre de 1886. Fue hijo de Simón Rodríguez y Ana Josefina García, agricultores de escasos recursos descendientes de inmigrantes españoles. Recibió enseñanza escolar hasta el quinto curso de primaria en su lugar de origen.
Quedó huérfano de padre en 1960. Trabajando con un tío en campos de Moca logró ahorrar suficiente dinero para comprar, en 1907, alrededor de 200 tareas, junto con su hermano Doroteo Rodríguez, en Barranca, La Vega, las cuales sembró de cacao. En 1908 se casó con María Vázquez. Tuvieron cuatro hijos (José Horacio, Juan Porfirio -Picho-, Elvira y María Mercedes -Pucha-).
En 1912 se recogieron las primeras cosechas de cacao, que fueron aumentando cada año. Con el inicio de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) los precios de este rubro del agro subieron en el mercado internacional. Esto unido a la siembra previa le permitieron tener una bonanza económica que, sumada a una gran capacidad de trabajo y a una extraordinaria disciplina, le permitieron ampliar su riqueza, ir comprando nuevas tierras y diversificando su producción. En sociedad con su hermano Doroteo se dedicó también a la ganadería, llegando con el tiempo a convertirse en uno de los hombres más ricos del país, con grandes propiedades, tierras y animales.
En su juventud había participado activamente junto a su hermano Doroteo del lado de Horacio Vásquez en las luchas políticas que se desarrollaban en el país. En 1930, tras el golpe contra Vásquez, en el cual Trujillo traicionando al presidente asume el poder, por temor a represalias contra sus familiares horacistas y siguiendo las directrices de su hermano Doroteo, aceptó la postulación para senador del partido de Trujillo en las elecciones de esa fecha. En el segundo período presidencial de Trujillo fue diputado.
A partir de este segundo mandato, el gobierno del dictador se profundizan sus sentimientos de discordancia con el régimen. El asesinato del diputado Tancredo Saviñón por órdenes de Trujillo le produjo gran indignación y alimentó sus ansias de luchar contra la dictadura.
Empezaron a salir quejas de su no participación en las sesiones de la Cámara de Diputados. A finales de 1935, el diputado Juancito Rodríguez se resistió a firmar la condena del entonces diputado Miguel Ángel Roca, asustado de “enviar anónimos al jefe”. A raíz de esta acción fue marginado de su cargo y colocado en estrecha vigilancia.
Tomó la decisión de luchar activamente contra el régimen y comenzó, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, a reunir grandes sumas de dinero a través de la venta de algunas tierras y ganado, para viabilizar sus planes. Logró juntar unos 700 mil dólares para comprar armas y pertrechos.
Contactó a persona conocidas como antitrujillistas para que se sumaran, pero estas no se decidieron a tomar partido abierto contra el régimen, por lo que consideró necesario salir del país por asuntos de salud; así hizo contacto con los núcleos antitrujilistas existentes en Puerto Rico. Luego viajó a Nueva York y finalmente a Cuba. Allí inició los preparativos y el reclutamiento de voluntarios que sería la más grande expedición que se organizó en el exilio para luchar contra Trujilo, la acción de Cayo Confites. En esta participaron veteranos luchadores del exilio, como Ángel Morales, grupos organizados, como Juan Bosch, Juan Isidro Jimenes Grullón y demás miembros del Partido Revolucionario Dominicano fundado en 1939, en La Habana. Contaron además con el apoyo del. presidente de Cuba, Grau-San Martín.

n mayo de 1946, enterado y convencido Trujillo de las gestiones de Juan Rodríguez con los exiliados, inició una campaña represiva contra sus familiares residentes en Santo Domingo. En agosto de ese año se inició el pillaje de sus tierras y animales por órdenes del tirano. En octubre Trujillo deja salir a José Horacio con el compromiso de que iba a buscar a su padre a Cuba. Al llegar, su hijo se suma a los trabajos de expedición que se estaban organizando.
A mediados de 1947, más de 1,200 hombres se habían agrupado bajo las órdenes de Juan Rodríguez en pequeño cayo del norte de Cuba conocido como Cayo Confites. Contaban con cuantiosas armas, varios barcos e incluso aviones adquiridos para la expedición. Cerca de 1,000 de los voluntarios expedicionarios eran cubanos de todo el espectro político, entre ellos estaba el estudiante de derecho, Fidel Castro.
Trujilo logró sobornar al jefe del ejército cubano quien convenció al presidente de abortar la expedición, utilizando el argumento de que en el Cayo se conspiraba contra el gobierno de Cuba. Enterados los expedicionarios intentaron salir apresuradamente hacia Santo Domingo, pero la Marina Cubana los apresa en el mar. Luego del fracaso de Cayo Confites, se dirigen a Guatemala, donde Juan Rodríguez logra que el presidente Juan José Arévalo los reciba. Allí en Guatemala organizaron una coalición internacional para luchar contra las dictaduras del Caribe; La organización fue presidida por Juan Rodríguez y posteriormente recibió el nombre de la Legión del Caribe.
En 1948 la Legión del Caribe dio apoyo a Pepe Figueres en la llamada Revolución del 48 en Costa Rica, quien logra el éxito con apoyo de las armas y la participación militar de dos dominicanos: Miguel Ángel Ramírez y Horacio Julio Omes.
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Luego del triunfo de la Legión en Costa Rica y con apoyo del presidente Arévalo, Juancito organiza desde Guatemala en 1949 una nueva expedición contra Trujillo. En esta empresa gastó la mayor parte de los recursos que le quedaban; luego de vencer muchos contratiempos los expedicionarios logran salir el 18 de junio hacia República Dominicana en tres aviones: uno comandado por Juancito con 45 hombres y con destino al Valle de La Vega; otro comandado por Miguel Ángel Ramírez con 25 hombres y con destino a San Juan de la Maguana; y un tercer avión con 15 hombres comandado.
Los primeros dos aviones fueron hechos prisioneros en México, donde les incautaron las armas y no llegar. El tercer avión, un hidroavión, que no pudo salir el día 18 de junio sino el 19, hizo el vuelo directo hasta Santo Domingo y aterrizó en la Bahía de Luperón. Esta expedición se conoce como la fracasada expedición de Luperón.
Juancito Rodríguez: Una vida con principios
Juan Rodríguez regresó Cuba y mantuvo una política de denuncia y lucha contra la dictadura dominicana dentro de la precariedad y la difícil circunstancia de esos años, bajo la dictadura de Batista. Luego, Juancito vivió esos años a el asedio de la tiranía Trujillista aun en el exilio, pero no claudicó en su militancia contra el régimen.
En enero de 1959 triunfa la Revolución Cubana bajo el mando de Fidel Castro, veterano compañero de Cayo Confites y del activismo de los exiliados antitrujillistas. Se reactiva y se organiza en Cuba la tercera expedición contra Trujillo.
Juancito Rodríguez tuvo diferencias con los organizadores el expedición, incluyendo su propio hijo, su primogénito, José Horacio, y al final no participó en la misma. Entendía que estaban condenadas al fracaso, por lo que se opuso. Así se lo señaló a su hijo José Horacio, pero éste no desistió del propósito y vino al frente de uno de los tres grupos de expedicionarios, comandando la lancha Carmen Elsa, por la Bahía de Maimón en junio de 1959. Su hijo, José Horacio, murió en este nuevo intento de derrocar a Trujillo.
En octubre de 1960, viajó a Barquisimeto, Venezuela, donde residían la viuda de su hijo José Horacio y sus nietos. Allí, fue duramente golpeado por la vida, luego de 15 años de exilio, muy afectado por la muerte de su hijo, sin recursos económicos y sin esperanzas de regresar, se suicidó el 19 de noviembre de 1960.
A solicitud del expresidente Antonio Guzmán, los restos de Juan Rodríguez son exhumados en Barquisimetro y trasladados a Santo Domingo donde recibe varios homenajes póstumos presididos por el presidente Antonio Guzmán y luego por las autoridades de los Ayuntamientos de La Vega y de Moca, donde finalmente descansan sus restos.
El General Juan Rodríguez García, como se le llamó en el exilio, fue el organizador y director del Movimiento de Liberación Dominicana. Así convocada Juancito a los exiliados para luchar contra Trujillo, el 9 de diciembre de 1959, seis meses después de que su hijo José Horacio, muriera en una de las expediciones contra el tirano: «nos juntemos todos para la acción conjunta, sin diferencias de partidos, sin prejuicios divisionistas y sin ambiciones personales, la cual acción habrá de fulminar el régimen dictatorial de Santo Domingo con la ayuda de todos los dominicanos amantes de la libertad«.
Abinader declara a Juancito Héroe Nacional
A 64 años de su muerte, el presidente Luis Abinader hace justicia con Juancito y su legado de lucha por la libertada del pueblo dominicano, declara a Rodríguez, Héroe Nacional, según el Decreto 288-25, emitido el 30 de mayo, en reconocimiento a su vida ejemplar de sacrificio, entrega y defensa de la democracia frente al régimen dictatorial.
Tras dicha disposición presidencial sus restos fueron trasladados desde el nicho familiar hasta el Panteón Nacional, porque por sus aportes como defensor de la libertad y la democracia cuenta con sobrados méritos para que sus restos sean trasladados a dicho lugar.




