La Policía Fronteriza Haitiana (Polifront), y las aduanas de ese país, continúa incautando y destruyendo la mercancía procedente de la República Dominicana que ingresa a su territorio como contrabando pese al cierre fronterizo.
El paso viernes, las autoridades haitianas incendiaron miles de huevos procedentes del país vecino, por haber ingresado a su territorio sin autorización.
El pasado domingo, las puertas peatonales fronterizas del lado haitiano que dan acceso al mercado de Dajabón, fueron abiertas, pero solo para que los comerciantes haitianos con locales y mercancía en ese lugar fueran a retirarla.
Los haitianos, tal y como dispusieron las autoridades dominicanas para la reapertura fronteriza, les fueron tomados datos biométricos y se mantuvo el fuerte dispositivo militar que desde hace un mes se implementó en la zona.
El Ejecutivo dominicano decretó hace un mes el cierre total de las fronteras, la suspensión de la expedición de visados a los ciudadanos haitianos, la reactivación de un canal en la parte dominicana del río Masacre, llamado Dajabón en República Dominicana, y la prohibición de entrada al país de los responsables de la polémica toma de agua, entre otras decisiones.
Haití ha reiterado de que continuará con la construcción del canal que, asegura, servirá para dotar de agua a zonas agrícolas.
República Dominicana, en cambio, asegura que la obra se construye sin los criterios técnicos de rigor y de que viola el Acuerdo de Paz, Amistad Perpetua y Arbitraje firmado por ambas naciones en 1929.




