Santo Domingo.- El pasado fin de semana volvió a teñirse de luto en la República Dominicana con varias personas que perdieron la vida en accidentes de tránsito, una realidad que se repite con alarmante frecuencia en el país, que sigue siendo una de las naciones con mayor índice de muertes por siniestralidad vial en la región.
Al menos nueve personas perdieron la vida en distintos accidentes de tránsito ocurridos en Salcedo, provincia Hermanas Mirabal; Miches, provincia El Seibo; San Cristóbal, Villa Mella, en Santo Domingo Norte; San Juan de la Maguana, Polo, Barahona; La Altagracia y Paya, Baní.
Según el Observatorio Permanente de Seguridad Vial el país ocupa uno de los primeros lugares en América Latina en muertes por accidentes de tránsito.
El informe revela que el 60% de los fallecidos en accidentes corresponden a motociclistas, quienes en su mayoría no usan casco protector, y que, además, un gran porcentaje de los accidentes está vinculado al consumo de alcohol y la imprudencia al volante.
Los especialistas en seguridad vial coinciden en que la alta siniestralidad en el país responde a una combinación de factores, como, la imprudencia y violación de las normas de tránsito, uso inadecuado de motocicletas, falta de control, infraestructura vial deficiente, entre otros.
Para muchos dominicanos, las cifras son solo números, pero para quienes han perdido a un familiar en un accidente de tránsito, cada estadística tiene un rostro, un nombre y una historia. Casos que se repiten cada día en distintos puntos del país, dejando a cientos de familias sumidas en el dolor.
Ante la gravedad de la situación, el gobierno ha implementado algunas medidas para reducir los accidentes de tránsito, entre las que se destacan, el endurecimiento de sanciones con aumento de multas y penalizaciones para quienes violen las normas de tránsito, campañas de concienciación, operativos de control, revisión de la infraestructura, y otras disposiciones que se analizan en una comisión encabezada por la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, que se reúne cada viernes para tratar la problemática.
Sin embargo, expertos en seguridad vial consideran que estas acciones aún son insuficientes y que se requiere una estrategia más agresiva y efectiva para frenar la epidemia de accidentes.





