SANTO DOMINGO.- Este miércoles se cumple un mes desde que el techo del icónico centro nocturno Jet Set colapsó de manera trágica, dejando una estela de dolor, confusión y duelo.
Lo que una vez fue un emblema de la vida nocturna, donde artistas internacionales y locales encendían las noches, hoy permanece como una herida abierta. La fachada parcialmente colapsada sirve como recordatorio sombrío de esa catástrofe.
Desde la tragedia, familiares de las víctimas han mantenido vigilias espontáneas en las afueras del local. Flores marchitas, velones consumidos y mensajes escritos a mano componen un improvisado altar en memoria de las 233 personas que allí perecieron cuando disfrutaban de la música en vivo del legendario merenguero dominicano Rubby Pérez, quien también murió en la escena.

Las investigaciones sobre las causas del colapso continúan sin que se haya ofrecido un informe definitivo. Las autoridades prometieron transparencia, pero los familiares exigen más celeridad y responsabilidad.
El Jet Set no era solo un centro de entretenimiento, era parte del imaginario colectivo de varias generaciones.
Un mes después, el escenario es otro: donde antes había música, hoy hay silencio. Donde hubo luces, hoy hay sombras. Y donde se celebraba la vida, ahora se clama por justicia.
Un mes de duelo y búsqueda de justicia
El 8 de abril de 2025, durante una presentación del reconocido merenguero Rubby Pérez, el techo del emblemático centro nocturno Jet Set colapsó repentinamente, cobrando la vida de al menos 233 personas y dejando casi 200 heridos.
Entre las víctimas se encontraban figuras destacadas, como el propio Rubby Pérez, el exjugador de Grandes Ligas Octavio Dotel y la gobernadora Nelsy Cruz.
Desde entonces, las ruinas del establecimiento se han convertido en un memorial espontáneo, donde familiares y amigos de las víctimas colocan flores, velas y mensajes en honor a sus seres queridos.
Ministerio Público incauta local

El miércoles 7 de mayo de 2025, el Ministerio Público incautó formalmente el local donde operaba la discoteca Jet Set, como parte de las investigaciones en curso relacionadas con el colapso del techo.
La incautación fue ejecutada por miembros de la Dirección General de Persecución del Ministerio Público, quienes colocaron carteles en las paredes del establecimiento con la inscripción «Inmueble incautado por la Procuraduría General de la República».
El operativo se realizó en presencia de los abogados del propietario del local, Antonio Espaillat, entre ellos Miguel Valerio, quien indicó que esta acción forma parte de los procedimientos normales dentro de una investigación judicial.

Desde el día del colapso, el edificio ha estado custodiado por militares para impedir el acceso de personas no autorizadas . La incautación se enmarca en el expediente abierto para esclarecer las responsabilidades penales relacionadas con el siniestro, considerado una de las mayores tragedias en recintos de entretenimiento del país
Hasta la fecha, la Fiscalía del Distrito Nacional ha recibido 38 querellas con constitución en parte civil, interpuestas por familiares de las víctimas. Estas acciones legales están dirigidas contra el empresario Antonio Espaillat y otros implicados, bajo acusaciones de homicidio involuntario, con el objetivo de que se apliquen sanciones penales.
La incautación del local es un paso significativo en las investigaciones que buscan determinar las causas del colapso y establecer las responsabilidades correspondientes.





