Agencias.- El presidente chino Xi Jinping y su homólogo estadounidense Donald Trump sostuvieron una llamada telefónica centrada en el conflicto por Taiwán y en la frágil tregua comercial entre ambas potencias, un punto clave para la estabilidad global. Pekín insistió en que la isla forma parte de su territorio y defendió que su “restitución” es “parte integral del orden internacional de la posguerra”, según la cancillería china.
La conversación también incluyó temas como Ucrania, aunque la tensión con Japón elevó el tono regional, luego de que la primera ministra Sanae Takaichi insinuara una posible intervención militar si Taiwán fuera atacado. Ante esto, Taipéi reiteró su posición y afirmó que la isla “es un Estado plenamente soberano”, descartando cualquier “devolución”.
Trump no mencionó a Taiwán en su mensaje público tras la llamada, aunque, de acuerdo con China, reconoció que Washington “entiende lo importante que es” este asunto para Pekín. El mandatario confirmó que visitará China en abril, mientras Xi viajará a Estados Unidos en 2026.
Takaichi reveló que también habló por teléfono con Trump sobre el contenido de la llamada y sobre la alianza entre Washington y Tokio, sin ofrecer más detalles. El tema coincide con el incremento de la presión militar, económica y diplomática que mantiene China sobre Taiwán.
El diálogo entre Trump y Xi llega después de su reunión de octubre en Corea del Sur, donde acordaron aliviar la disputa comercial que sacudió los mercados durante meses. China suspendió restricciones a la exportación de minerales críticos, mientras Estados Unidos reducirá aranceles y Pekín comprará 12 millones de toneladas de soja este año y 25 millones en 2026.
Xi pidió “mantener el impulso” logrado, y Trump aseguró que se han producido “avances significativos” para sostener los acuerdos. Ambos líderes abordaron también la guerra en Ucrania, donde Trump busca un nuevo pacto para cerrar el conflicto, mientras China reiteró su postura neutral y su apoyo a un eventual fin de la guerra.




