VOA.- Quizás muchos de los que vieron la película Oppenheimer, que relata la historia de la primera bomba atómica, no saben que, fuera de la magia del cine, muchos fueron testigos indirectos de su fabricación. Pues, muchos años después, estas personas reclaman al gobierno federal una compensación por las secuelas en la salud que han padecido durante todo este tiempo. ¿Cuál ha sido la respuesta del gobierno estadounidense?





