La cultura puertorriqueña no solo se escucha en las canciones de Bad Bunny, también se ve en cada rincón del Coliseo y sus alrededores. Jóvenes, adultos e incluso personas mayores llegan a los conciertos de Benito, parte de su residencia de 30 conciertos «No me quiero ir de aquí» luciendo con orgullo elementos que resaltan su identidad y sus raíces.


Desde camisetas personalizadas con frases del artista, hasta atuendos completos inspirados en la estética tropical y patriótica, los asistentes no escatiman en creatividad. Uno de los accesorios más populares ha sido la tradicional “pava”, el sombrero típico de Puerto Rico, que se ha convertido en un símbolo presente en los conciertos. También es común ver a las mujeres llevar flor de maga (su flor nacional), evocando un look caribeño lleno de sabor y arraigo.

El fenómeno va más allá de la música: es una expresión colectiva de identidad. Para muchos, vestir “como boricua” en este tipo de eventos es una forma de rendir tributo a su tierra y al artista que hoy representa su cultura en el mundo.






