Santo Domingo.– Al menos 14 presuntos delincuentes fueron abatidos por la Policía Nacional durante el mes de junio en diferentes puntos del país, en lo que las autoridades han calificado como intercambios de disparos. Los operativos han reavivado el debate sobre el uso de la fuerza y los límites entre justicia y abuso.
Según informes policiales, los individuos fueron localizados por unidades de investigación y, al momento de su captura, habrían respondido con disparos, obligando a los agentes a repeler la agresión. Las muertes ocurrieron, en su mayoría, durante supuestos enfrentamientos.
Para algunos ciudadanos, estas acciones son una muestra de que el Estado está respondiendo ante la ola de criminalidad. “Tienen ametralladoras, armas más potentes que la propia policía. A veces, la policía tiene que defenderse”, opinó Ángel Mendoza, residente en la capital.
Otros, sin embargo, cuestionan el uso excesivo de la fuerza y la falta de protocolos claros. “No se puede actuar así. La institución siempre se siente superior”, señaló Clemente González, también capitalino.
Las opiniones están divididas. Algunos entienden que sacar de circulación a quienes viven del crimen trae alivio, mientras otros exigen que se respeten los derechos fundamentales y se eviten ejecuciones extrajudiciales.
“La policía sabe quiénes son los delincuentes y quiénes no”, expresó Elizabeth Cedeño, advirtiendo sobre el riesgo de errores fatales.
Lo cierto es que mientras se cruzan argumentos a favor y en contra, los operativos continúan, los cuerpos siguen cayendo y miles de dominicanos solo esperan poder vivir sin miedo en medio de la violencia.




