NOTICIAS RNN, SANTO DOMINGO.- A las acusaciones de agresión sexual contra el pastor Johan Manuel Castillo Ortega se suman tres denuncias más hechas por igual número de presuntas víctimas. Estas denuncias proceden de la niña M. F. O., de 12 años; Doraliza Suero Farías, mayor de edad, y la adolescente D. C. M., de 17 años.
En sus respectivos testimonios, recogidos por la Fiscalía de Santo Domingo Oeste, las tres coinciden en que el pastor Castillo Ortega las habría tocado y manoseado en sus partes íntimas. Por estas nuevas denuncias el pastor fue arrestado ayer y se le conoce hoy nuevas medidas de coerción. Solicitan prisión preventiva para él.
Otras denuncias anteriores pesan contra el pastor, todas de naturaleza sexual contra menores; por ellas, al acusado le impusieron medidas de coerción (pago de una garantía económica, presentación periódica y prohibición de salida del país).
Al agregarse estas nuevas denuncias por igual supuesto delito, la Fiscalía SDO pide que todas las querellas sean fusionadas en un solo expediente. Esta decisión dependerá de un juez.
Nuevas querellas
Recientemente, la madre de la niña M. F. O. puso una denuncia en la Fiscalía diciendo que su hija, ahora de 12 años, le confesó en enero pasado que, cuando tenía 8 años, el pastor «la agredía sexualmente al tocarla con sus manos, en su parte íntima», pero que no había denunciado porque a la niña le daba vergüenza.
La niña le dijo a la psicóloga forense Johanna Calderón, quien la entrevistó, que el pastor «aprovechaba que ella iba a su casa a jugar con su hija y allí la manoseaba, por sus partes íntimas, la vagina y los glúteos, que lo hizo varias veces y en una ocasión le mostró su pene pero que ella se fue para el balcón».
Doraliza Suero Farías, adulta, también se querelló en contra del pastor, diciendo que tenía 7 años de edad cuando «este la acosaba, y que le sacaba su pene a las niñas, y se masturbaba delante de ella, a cambio le regalaba chocolates, para que no dijeran nada».
«La ciudadana Doraliza Suero Farías agregó que cuando ella iba de visita donde Claudia, quien es amiga de su madre, en Pantoja, Los Cocos, Los Alcarrizos, el imputado Johan Manuel Castillo Ortega las veía jugar, sacaba su pene y comenzaba a masturbarse», indica un documento de la Fiscalía.
La fémina añadió que, cuando tenía 13 años, el pastor puso una iglesia cerca de su casa y, como ella no se acordaba de él, «visitó esa iglesia con su hermana Rosanny, pero un día ella cuando fue al baño, al salir encontró al imputado Johan Manuel Castillo Ortega con el pene fuera y le dijo que se lo agarrara, ahí fue cuando recordó quién era y pensó que este no había cambiado, que más nunca volvió y es hasta que tiene noticias del mismo al saber que existe una investigación por abuso sexual».
El viernes pasado, la madre de la adolescente D. C. M., de 17 años, dijo que esta se encontraba en la iglesia, en los pasillos donde no hay cámaras, y allí el pastor se aprovechaba y le tocaba sus partes íntimas.
Entrevistada por la psicóloga forense Johanna Calderón, la adolescente manifestó que el pastor «le tocaba su parte íntima, la vagina con las manos, que eso pasaba en la iglesia, en el pasillo antes de entrar, cuando ella iba a los ensayos de danza, tenía como 12 o 13 años cuando comenzó a tocarla».




