REDACCIÓN.- El ingeniero dominicano Michael Guzmán, integrante del equipo de propulsión de la NASA, fue pieza clave en los preparativos de la nave Orión, de la misión Artemis II.
El cohete que impulsó a la nave partió este miércoles desde el Centro Espacial Kennedy para rodear el satélite natural por primera vez en 54 años, dando inicio a una hazaña científica que cuenta, entre otros muchos, con el sello del talento dominicano.
Pese a registrarse inconvenientes de último minuto con un sensor de batería y el sistema de comunicaciones, el equipo técnico logró solventar las fallas a tiempo para cumplir con el cronograma.
Guzmán, el único dominicano en el corazón de este proyecto, envió un mensaje de aliento a los cuatro astronautas antes de la ignición: “De parte mía y de todos los dominicanos… queremos desearles un buen viaje, seguro y productivo. ¡Ya tú sabe! ¡Dale Artemis!”.
Esta travesía de diez días validará la tecnología de supervivencia y navegación necesaria para establecer una presencia humana permanente en la Luna.
La cápsula Orión superará los récords de distancia establecidos por el programa Apolo en 1972, funcionando como el ensayo final antes de los futuros alunizajes tripulados y la eventual exploración del planeta Marte.
El éxito de la operación no solo representa un hito para la ingeniería aeroespacial global, sino que posiciona a la República Dominicana en la vanguardia de la ciencia moderna gracias a profesionales como Guzmán, cuya labor fue fundamental para garantizar la potencia y seguridad del lanzamiento.




