El jueves de la semana pasada, el presidente ruso, Vladímir Putin, canceló la orden de asaltar Azovstal y argumentó su decisión con la necesidad de pensar más en salvar la vida y la salud de los soldados
Los ataque se dirigirían contra bloques de edificios, hospitales o escuelas dentro del territorio ruso, así como una ciudad de la anexionada península de Crimea