Las tres noches de Taylor Swift en el estadio de Wembley en Londres han dado para mucho. Para ver al príncipe Guillermo dándolo todo bailando Shake it off, para una instantánea para el recuerdo del príncipe de Gales y sus hijas con la cantante o para ver a Tom Cruise intercambiando pulseras de la amistad como un fan más. Sin embargo, este domingo la cantante ha protagonizado un momento icónico para sus fans.