Después de que colonos israelíes intentaran incendiar la iglesia de San Jorge en Taybeh, conocida como «la última ciudad cristiana de Cisjordania», los líderes de las Iglesias en Tierra Santa se plantaron en su Ayuntamiento para denunciar la situación. Criticaron «los ataques sistemáticos contra cristianos» en la región con un comunicado que omite una palabra crucial para su población: palestino.