Esta estimación trimestral supone un ritmo de crecimiento sostenido desde el periodo abril-junio, cuando el PIB se incrementó un 0,9 % trimestral en términos reales, según cifras definitivas del Inegi divulgadas en agosto.
El dato supone un repunte frente a la caída del segundo trimestre, cuando se redujo un 2,6 % en comparación con el primero debido a las estrictas restricciones