Los guardaparques colocan marcas para dar seguimiento y determinar los patrones de migración que pudieran seguir estas especies y su interrelación con otras áreas
Si el clima lo permite, los expertos partirán a finales de año a Fernandina cargados de optimismo pues tienen "evidencia que sugiere que, por lo menos, entre una y tres tortugas más están todavía en la isla"