La pandemia de covid-19 hizo resurgir un movimiento muy antiguo contrario a las vacunas, con ejemplos que se remontan a 1796, pero que en este siglo XXI acabó sumándose a una ola más amplia de negacionismo (climático o histórico) que se presentaba como apolítico pero acabó dando forma a una 'derecha alternativa' o ultraderecha.