La propuesta de renombrar la avenida Nicolás de Ovando a Johnny Ventura es vista como un reflejo del populismo legislativo y una medida impráctica. Cambiar nombres no altera el uso popular ni rinde homenaje efectivamente. Se critica que este tipo de propuestas ignoren proyectos más urgentes y se considere despojar a Nicolás de Ovando de su reconocimiento histórico.