Sean “Diddy” Combs ha sido acusado de tráfico sexual y crimen organizado en un caso que ha sacudido al mundo del entretenimiento. Según un informe federal, el famoso productor musical mantenía habitaciones en su mansión de Miami dedicadas exclusivamente a actividades sexuales, equipadas con juguetes, equipos de bondage, cámaras ocultas y lencería.