La escritora y filóloga española Irene Vallejo, autora del conocido ensayo “El infinito en un junco”, sostuvo un ameno diálogo para reflexionar sobre las conexiones que atraviesan la escritura, la lectura y la enseñanza a lo largo del tiempo, en el Monumento Fray Antón de Montesinos, en Santo Domingo.
En un tiempo marcado por la prisa, cuando las pantallas nos arrastran al vértigo del instante y la noticia muere antes de nacer, aparece una voz que nos invita a detenernos. Irene Vallejo, filóloga y narradora, ha sabido reconciliar el eco de la antigüedad con la ansiedad de nuestro presente. Su obra nos recuerda que el libro es más que un objeto: es un refugio, un puente, una patria común.