El dinero fue desviado a una cuenta que Ishii controlaba en un banco de La Jolla, California, y posteriormente convirtió los fondos en 3.879 bitcoines, valorados actualmente en más de 180 millones de dólares
Al momento de su arresto, el capo dominicano ya era uno de los hombres más perseguidos por el FBI y estaba en la lista de los 10 narcotraficantes más buscados en el mundo