Fue proclamado en 1979 por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) también con el fin de concientizar a los pueblos del mundo sobre el problema alimentario mundial
La FAO, con sede en Roma, recordó que cerca del 70 % de los afganos viven en áreas rurales y que estas ayudas permitirían asistir a los hogares de 3,5 millones de afganos.
Las estimaciones de la FAO también señalaron que "tres millones de animales están en riesgo", por lo que el organismo recomendó una protección "urgente" de la ganadería afgana ante la sequía.