La operación conllevó una inversión de 980.000 euros (unos 1.066 millones de dólares) afirmó la institución en un comunicado colgado en su página de X.
Esta opción no supondría una prohibición total de los visados, como piden los países bálticos, pero encarecería los trámites que los ciudadanos rusos tienen que formalizar para obtener un permiso para estancias de 90 días