Las fuertes inundaciones provocadas la semana pasada por el tifón Doksuri en Filipinas no evitaron la boda de una pareja del norte del archipiélago, que completó la ceremonia en una iglesia inundada hasta la altura de los tobillos y con la cola del velo nupcial flotando sobre las aguas estancadas.
Al menos 23 personas han muerto y 6 se encuentran desaparecidas después de que un barco volcara este jueves en un lago cerca de la capital, Manila, en medio de fuertes vientos, según informaron los guardacostas filipinos.