Desde la llegada de los talibanes al poder, en agosto del año pasado, el Estado Islámico de Khorasan, la rama afgana del grupo terrorista, se ha erigido como la principal amenaza a la estabilidad del país, si bien el Gobierno de los fundamentalistas insiste en negar que la organización armada represente un desafío de seguridad.
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, denunció un "vil atentado". El último balance informó que al menos seis personas murieron y 81 resultaron heridos, dos de ellos gravemente