Redacción, Agencias.- Spirit Airlines, la aerolínea de bajo costo con sede en Florida, analiza una posible declaración de quiebra tras el fracaso en sus conversaciones de fusión con Frontier Airlines, según reporta el Wall Street Journal. Spirit esperaba que esta alianza le ayudara a enfrentar sus dificultades financieras, pero la negativa de Frontier ha dejado a la empresa en una situación crítica.
Spirit se encuentra ahora en un proceso de restructuración financiera, en el cual está en conversaciones avanzadas con sus tenedores de bonos para diseñar un plan de quiebra que permita la cancelación de deudas mediante un proceso de “reestructuración estatutaria”. Este plan, de aprobarse, podría excluir a los accionistas actuales, aunque mantendría intactas las operaciones para empleados, clientes y proveedores.
Las acciones de Spirit cayeron más del 60% tras conocerse la noticia, ubicándose en 1.19 dólares en las transacciones posteriores al cierre. Además, la aerolínea ha registrado una disminución de su margen de beneficio operativo, el cual bajó 12 puntos porcentuales en el último trimestre en comparación con el mismo período del año anterior, debido al aumento de gastos y la reducción de ingresos.
Spirit también confirmó que su decisión de eliminar ciertos cargos por cambios y cancelaciones de boletos ha resultado en una pérdida de aproximadamente 61 millones de dólares en ingresos. Esta medida había sido adoptada con el objetivo de mejorar la experiencia del cliente.
En 2022, Spirit intentó fusionarse con Frontier Airlines, lo que habría creado una de las aerolíneas de bajo costo más grandes de Estados Unidos. Sin embargo, JetBlue Airways intervino con una oferta más alta y finalmente convenció a los accionistas de Spirit para optar por su propuesta. A pesar de esto, en enero un juez federal bloqueó la fusión con JetBlue, argumentando que afectaría la competencia en el mercado.
Desde entonces, Spirit ha tenido que ajustar su estrategia, incluyendo la reducción de personal y limitando sus planes de expansión. Recientemente, firmó un acuerdo para vender 23 aviones a GA Telesis por 519 millones de dólares como parte de sus esfuerzos de reestructuración.
La noticia sobre la posible quiebra se dio a conocer pocos días después de que uno de los aviones de Spirit, en un vuelo de Fort Lauderdale a Puerto Príncipe, fuera impactado por disparos durante el aterrizaje, lo que obligó al avión a desviarse hacia Santiago, República Dominicana.




