SANTO DOMINGO – El comunicador Salvador Holguín aseguró de manera tajante que el destino electoral del Partido Revolucionario Moderno (PRM) hacia el 2028 está bajo las riendas del presidente Luis Abinader y el expresidente Hipólito Mejía, afirmando que el candidato será quien el mandatario actual «señale con el dedo».
Durante su participación en el podcast “Después de la Noticia”, transmitido por RNN Canal 27 y conducido por Gabriel Pineda y Tony Arias Gil, Holguín explicó que la estructura interna del partido no se mueve sin el consenso de sus dos figuras principales. “Los dueños del PRM se llaman Luis Rodolfo Abinader, mayoritariamente, y don Hipólito Mejía Domínguez. Ahí va a pasar lo que diga Luis y lo que diga Hipólito”, enfatizó en declaraciones recogidas por las plataformas digitales de RNN.
La muralla interna frente a David Collado
Al analizar las aspiraciones del ministro de Turismo, David Collado, Holguín reconoció su excelente gestión, señalando que ha colocado a la República Dominicana en el «mapamundi». Sin embargo, advirtió que, para ser candidato, Collado necesita obligatoriamente el «padrinazgo» de Abinader, ya que el apoyo de Hipólito Mejía está reservado para su propia sangre.
“A Hipólito no se lo va a conseguir de padrino porque él tiene su delfín, que es su hija Carolina Mejía. Hipólito muere peleando hasta tratar de ver cómo logra que Carolina sea la candidata”, indicó el periodista, subrayando que el respaldo de Mejía hacia su hija es innegociable.
El sucesor y la garantía de paz
Para Holguín, la elección del candidato por parte de Abinader no será al azar, sino una decisión estratégica de protección personal. Afirmó que el actual mandatario dejará en el Palacio a alguien que garantice su respeto y distinción fuera del cargo. “Luis Abinader va a dejar a un presidente que lo respete y que no lo persiga una vez haya bajado de las escalinatas del palacio presidencial”, indicó.
Finalmente, reiteró que, si ambos líderes mantienen la unidad y evitan «emborracharse de poder», el PRM tiene el camino asegurado para mantenerse en el gobierno más allá del 2028.





