Agencias.- El nuevo presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, prometió este sábado durante su investidura que el país “nunca más estará aislado de la comunidad internacional”, marcando así el fin de dos décadas de gobiernos socialistas y el inicio de una etapa de reapertura política y económica.
En su discurso, pronunciado ante la Asamblea Legislativa en La Paz, Paz aseguró que Bolivia dejará atrás las “ideologías fracasadas” y trabajará para reintegrarse al escenario global. “Nunca más una Bolivia aislada, sometida a ideologías fracasadas, ni mucho menos una Bolivia de espalda al mundo”, enfatizó el mandatario en medio de aplausos.
El economista de 58 años, hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993), llega al poder tras ganar la segunda vuelta en octubre con el Partido Demócrata Cristiano (PDC). Su elección pone fin a 20 años de hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS), liderado por Evo Morales y Luis Arce, quienes mantuvieron estrechas alianzas con Cuba y Venezuela.
Durante la ceremonia, Paz interpretó un torrencial aguacero como una señal espiritual. “Es una limpia que la Pachamama hace sobre Bolivia”, expresó en tono simbólico mientras juraba el cargo ante más de 70 delegaciones internacionales.
El nuevo mandatario hereda un país en crisis económica, con escasez de dólares y combustibles, y una inflación anual de 19 %, tras haber alcanzado un 25 % en julio. Las reservas internacionales se encuentran en niveles mínimos, debido a los subsidios al diésel y la gasolina implementados por el gobierno saliente de Arce.
Paz adelantó que impulsará una apertura económica con enfoque productivo, orientada a atraer inversiones extranjeras, reducir aranceles y modernizar el sistema energético y digital. “El país tiene que volver a producir”, declaró, al tiempo que prometió “un gobierno de la innovación, de la ciencia, de la tecnología y del futuro verde”.
En su mensaje, también criticó la mala gestión de la bonanza gasífera de años anteriores: “¿Qué carajo nos hicieron con tanta bonanza? ¿Por qué hay familias que hoy no tienen qué comer si éramos tan ricos con tanto gas y litio?”, cuestionó con tono enérgico.
Paz planteó un programa de “capitalismo para todos”, que contempla reducir los subsidios a los combustibles, descentralizar el Estado, formalizar la economía y bajar los impuestos para incentivar la inversión privada.
El mandatario busca además restablecer vínculos diplomáticos con Estados Unidos, rotos desde 2008, en un giro de política exterior que refuerza su intención de abrir Bolivia “al mundo”.
A la ceremonia asistieron los presidentes Javier Milei (Argentina), Gabriel Boric (Chile), Yamandú Orsi (Uruguay), así como el subsecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau, y representantes de más de 20 naciones.
Con su investidura, Rodrigo Paz inaugura una nueva etapa política que promete romper con el aislamiento, modernizar la economía y redefinir el papel de Bolivia en la región.
(Fuente: AFP)





