Agencias.- Ana Corina Sosa, hija de María Corina Machado, volvió a captar la atención internacional tras recibir este miércoles el Premio Nobel de la Paz 2025 en representación de su madre, en un momento en que ya se confirmó que la líder opositora se encuentra en Oslo, tras 16 meses en clandestinidad.
Sosa subió al escenario con un mensaje que conmovió a la audiencia al expresar el deseo de reencontrarse con su madre, al tiempo que recordó a miles de venezolanos separados por la crisis. Minutos después, Machado confirmó públicamente su presencia en Noruega y agradeció que su hija leyera el discurso que había escrito desde su lugar de resguardo.
Con 34 años, Ana Corina se ha convertido en la voz y la figura pública de su madre durante su periodo fuera del ojo público. Ha representado a Machado en foros internacionales, reuniones políticas y espacios donde denuncia la crisis venezolana, como lo hizo en 2024 en Washington, cuando aseguró que usaría su voz para contar la historia de resistencia de su país.
La joven vive en Estados Unidos desde hace doce años, luego de abandonar Venezuela en 2012 por motivos de seguridad. Cursó Ingeniería Industrial —la misma carrera que su madre— aunque completó sus estudios en la Universidad de Michigan, además de un MBA en Harvard. Trabaja en Celonis, una empresa de software, y reside en Nueva York.
Es la mayor de tres hermanos y ha relatado que la militancia política de su madre marcó su vida desde la infancia, incluso privándolos de momentos familiares importantes. Aun así, asegura que entiende la dimensión de esa lucha y mantiene su deseo de regresar a Venezuela, un país que afirma llevar “dentro de su identidad”.




