Cientos de manifestantes reunidos en el centro de Lisboa desafiaron el hoy el toque de queda que entró en vigor en las regiones de Portugal más afectadas por la segunda ola de la pandemia de coronavirus.
Después de un toque de queda nocturno instaurado desde el lunes, la «prohibición de circular por la vía pública» se aplica este sábado y el domingo en más de un centenar de localidades portuguesas que presentan un «riesgo agravado» de contagio, y donde vive alrededor del 70% de los diez millones de habitantes del país.
Cerca de 500 personas protestaron en el centro de la capital convocados por el sector de restaurantes, uno de los más golpeados por esta medida, y un movimiento de ciudadanos que organizó una «marcha por la libertad».
Portugal detectó 6.600 nuevos casos confirmados en 24 horas, según el balance oficial del sábado, y el número de muertes provocadas por el covid-19 supera los 3.300.
Desde el lunes, el estado de emergencia sanitaria, combinado a un toque de queda nocturno y el fin de semana, se extenderá a nuevas regiones, afectando al 80% de la población.
Fuente AFP.




