Agencias.- El Departamento de Estado de Estados Unidos determinó que las actividades del empresario haitiano Dimitri Vorbe representaban un riesgo para la política exterior.
Según la embajada haitiana en Washington, las autoridades concluyeron que Vorbe participó en una campaña de violencia y apoyo a pandillas que contribuyó a la desestabilización de Haití. Esa fue la base que motivó su acusación de expulsión del país.
Posteriormente, Vorbe, uno de los millonarios más influyentes de Haití y antiguo opositor del fenecido presidente Jovenel Moïse, fue detenido ayer en Miami por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El magnate permanece bajo custodia en el Centro de Detención Krome, de acuerdo con la base de datos oficial de la agencia.
Vorbe dirigió la empresa eléctrica Société Générale d’Énergie (SOGENER) y ha sido señalado en disputas políticas que lo enfrentaron con el Gobierno de Moïse.
Su caso se suma al del también empresario haitiano Réginald Boulos, arrestado en Florida hace apenas dos meses, estado que concentra una de las comunidades de inmigrantes haitianos más numerosas en Estados Unidos.
Por el momento, las autoridades no han revelado detalles sobre el proceso judicial ni sobre los plazos de una posible deportación.
El arresto de Vorbe marca un nuevo episodio en la atención de Washington sobre las élites haitianas vinculadas a la crisis social y de seguridad en la isla.




