Santo Domingo. La oficina de la DEA en Santo Domingo cesará sus funciones por tiempo indefinido tras un contundente pronunciamiento de la embajadora estadounidense Leah Francis Campos, sobre la transparencia gubernamental.
Si bien los pormenores del cierre y su vigencia se mantienen bajo reserva, el comunicado oficial enfatiza que no se permitirá siquiera la percepción de corrupción dentro de la delegación.
La diplomática fue enfática al señalar que la corrupción no tiene cabida en su gestión, priorizando la integridad de la misión por encima de cualquier otra consideración operativa, a la espera de mayores detalles sobre esta decisión.
Impacto inmediato: El cierre de la oficina de la DEA deja en suspenso las operaciones conjuntas en materia de narcotráfico y crimen organizado, áreas en las que República Dominicana ha sido un socio estratégico para Estados Unidos.
Mensaje político: La declaración de Campos marca un tono de tolerancia cero frente a la corrupción, enviando una señal clara tanto a funcionarios locales como a personal diplomático.
Reacciones esperadas: Se anticipa que las autoridades dominicanas soliciten aclaraciones sobre el alcance de la medida y los pasos a seguir para restablecer la cooperación.




