Santo Domingo.- En el sótano de la iglesia era donde el pastor Johan Manuel Castillo Ortega cometía sus fechorías, así lo indicó una de las víctimas del pastor, quien narró lo sucedido.
La víctima de diecisiete años, indicó que el pastor la llevaba abajo, al sótano, donde forcejeando, le tocaba los senos, las nalgas, le daba besos en el cuello y en los buches e intentaba violarla, todo esto mientras le tapaba la boca para que quienes estaban arriba en la iglesia no escucharan el acontecimiento.
Estas acciones transcurrieron entre un período de dos años, entre los once y trece años de la víctima.
Asimismo, la otra hija de Martínez, también víctima del pastor Castillo Ortega, narró que el agresor le tocaba sus partes íntimas en reiteradas ocasiones y que hacía que ella le tocara y sobara el pene, cuando esta tenía tan solo diez años de edad.
Agregó que Castillo Ortega le hizo lo mismo a una amiga llamada María y a su prima Darlenis Cruz y que nunca se lo dijo a su hermana, pero que se sentía rara debido a que el pastor ponía a su hermana a hacer muchas cosas.




