Panamá celebra este domingo unas inéditas elecciones marcadas por un fallo judicial que permitió a último momento la candidatura del favorito para ganar la presidencia, en un país golpeado por la corrupción, la falta de agua en el canal interoceánico y la crisis migratoria del Darién.
Tres de los 4,4 millones de panameños están llamados a elegir presidente para los próximos cinco años, en comicios a una sola vuelta y por mayoría simple, a 71 diputados y a los gobiernos locales. Las urnas abrieron a las 07:00 (12 GMT), y la jornada se extenderá hasta las 16:00 (21:00 GMT).
De siete aspirantes, el abogado derechista José Raúl Mulino lidera la intención de voto en las encuestas previas con más de un 30%, que le heredó el ex presidente Ricardo Martinelli, a quien sustituyó pues éste fue inhabilitado tras recibir una condena de 11 años de cárcel por lavado de dinero.
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A unos 15 puntos se ubicaban el ex presidente socialdemócrata Martín Torrijos (2004-2009), hijo del general Omar Torrijos, quien negoció con Washington la entrega del canal a Panamá; y dos centroderechistas, el ex canciller Rómulo Roux y el ex cónsul Ricardo Lombana.
Los sondeos ubicaban muy rezagados al resto de competidores: José Gabriel Carrizo, por el gobernante Partido Revolucionario Democrático (PRD), la independiente Zulay Rodríguez y la izquierdista Maribel Gordón.
La lucha contra la corrupción
En febrero, poco antes de que se emitiera su orden de captura, Martinelli se asiló en la embajada de Nicaragua, desde donde hizo campaña para su delfín, con la venia del régimen de Daniel Ortega y pese a la protesta de Panamá. La situación de este ex mandatario será un tema incómodo a resolver para el próximo gobernante.
Sin embargo, más allá de la condena y otros líos judiciales, Martinelli es apoyado por muchos panameños que añoran la bonanza económica que vivió el país durante su gobierno (2009-2014). “Robó, pero hizo”, dicen algunos. Las principales inquietudes de la mayoría son el costo de vida, el acceso al agua potable y el deterioro del seguro social.
La economía panameña fue la de más rápido crecimiento en Latinoamérica durante la administración de Martinelli, producto de la construcción de grandes obras como la expansión del Canal de Panamá y la primera línea del Metro capitalino, el primero en Centroamérica. Ese crecimiento, empero, se vio salpicado por denuncias de sobrecostos en muchas de las obras y los pagos de sobornos por parte del gigante de la construcción brasileña Odebrecht.
Analistas y políticos también coinciden en que los comicios de este domingo son históricos, tanto por la incertidumbre que hubo hasta el final sobre una de las candidaturas como por las expectativas de combate a la corrupción expresada en casos como Odebrecht -que implica a los ex presidentes Juan Carlos Varela (2014-2019), Martinelli y dos de sus hijos, además de ex ministros y empresarios- y New Business, por el que fue condenado Martinelli, entre otros.
Es precisamente a las dudas sobre esta lucha contra la corrupción a lo que se atribuye que una buena porción de los electores encuestados, más del 20%, dice no saber por quién votar.
Reflotar la economía del país que aloja al canal interoceánico es otro asunto retador y que la mayoría de los candidatos vincula al combate de la corrupción y el clientelismo que drena los recursos públicos, a la atracción de inversión extranjera y la generación de empleo mediante el impulso del turismo y la diversificación productiva que llene el hoyo dejado por la inhabilitación de una gran mina de cobre canadiense.
Preocupación en el canal por el cambio climático
El presidente Laurentino Cortizo, del mayoritario Partido Revolucionario Democrático (PRD, socialdemócrata), sale por la puerta chica por actos de corrupción en su administración y por la agitación social de fines de 2023, detonada por la mina de cobre cuya operación negoció el gobierno.
Su relevo, que según los analistas gobernará con un Congreso fragmentado, deberá lidiar con una economía cuyo crecimiento caerá del 7,3% en 2023 a un 2,5% en 2024, según el Fondo Monetario Internacional.
También con el litigio internacional por el cierre de la mina, el deterioro del clima de inversión, vital para el país, y una deuda pública de 50.000 millones de dólares.
Para peor, su motor económico, el canal de Panamá, por donde pasa el 6% del comercio marítimo mundial, debió reducir el tránsito de buques debido a la sequía provocada por el cambio climático y el fenómeno de El Niño.
La crisis migratoria en el Darién
Por la peligrosa selva panameña del Darién, fronteriza con Colombia, pasaron en 2023 más de medio millón de migrantes, la mayoría venezolanos, en su ruta hacia Estados Unidos. Muchos son víctimas de las bandas criminales y las inclemencias de la jungla.
Al respecto, en la campaña electoral se coló un discurso antimigración con candidatos que prometieron “cerrar el Darién” mientras otros, con un tono más conciliador, tacharon esa propuesta de “irreal”, destacando que la clave es una mayor lucha contra la trata y el apoyo a los países de origen.
Mulino, ex ministro de Seguridad de Martinelli, prometió a rajatabla: “¡Vamos a cerrar el Darién!”. Consultado sobre cómo cerraría 266 kilómetros de frontera terrestre de selva, bromeó: “No sé, a lo mejor si gana (Donald) Trump le digo que me eche una paladita de cemento acá, para hacer otro muro”.
Activistas señalan que el próximo gobierno tiene que priorizar el abordaje de la crisis migratoria y que las autoridades deben reforzar su presencia en la zona e impulsar soluciones regionales. Pero ninguno de los aspirantes a la Presidencia presentó planes concretos para abordar esa situación. Y de otras, como la corrupción, hablaron generalidades sobre reformas constitucionales o del Estado.
Quiénes son los favoritos
Según las encuestas, los cuatro candidatos presidenciales con opciones de ganar este domingo en Panamá son un veterano político de carácter fuerte, un ex presidente “con apellido”, un ex cónsul rockero y un ex ministro para Asuntos del Canal. Los tres restantes, incluido el oficialista José Gabriel Carrizo, rondan el 5% de la intención de voto.





