Santo Domingo.- Un padre y su hijo, ambos con discapacidad motora, piden ayuda para sostenerse y estudiar, ya que debido a su condición el menor de 15 años ha tenido inconvenientes para ingresar a una escuela diurna.
El cáncer y otra enfermedad aún no determinada son la causa de que Manolo Duval y su hijo Víctor hayan perdido la movilidad de sus piernas.
Padre e hijo, ambos discapacitados, viven en una casa que les regaló la Fundación Jompeame hace unos dos años, pero el hombre de 50 años no dispone de los recursos para sostenerse con sus tres hijos.
Lo más urgente que quisiera tener Duval es una silla de ruedas para ir al mercado donde vende pequeñas pilas de productos para alimentarse con su familia, mientras que la preocupación del menor de 15 años es volver a la escuela para cursar el quinto de primaria y aprender a leer.
Víctor, por su discapacidad, no es capaz de ir de noche al centro de estudio y por su edad no lo aceptan en el día.
El padre y su hijo residen en el callejón Padre Sindulfo esquina José Reyes, en Guaricanos, Santo Domingo Norte.





