SANTO DOMINGO. – En el inicio del ciclo económico de 2026, las proyecciones sobre el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de la República Dominicana han generado un debate técnico entre los analistas domésticos y los grandes organismos multilaterales. Mientras algunos sectores locales mantienen una visión cautelosa o pesimista, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) lideran las expectativas con un sólido 4.5 % de crecimiento.
El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) ha fijado su escenario base en un 4.0 %, sustentado en un sistema de pronósticos que analiza la inversión pública creciente y la recuperación de la demanda interna.
Según la institución, este crecimiento será impulsado por términos de intercambio favorables, que generarán precios altos del oro y estabilidad en los precios del petróleo.
Asimismo, cabe destacar que, en la política monetaria, la transmisión de las medidas de liquidez adoptadas el año anterior.
Mientras que, en el contexto externo, el BCRD resalta una recuperación gradual de la economía mundial y mayor liquidez en los mercados.
Desafíos y riesgos
A pesar del optimismo, el BCRD reconoce que el año 2026 no está exento de riesgos. El entorno sigue siendo «altamente complejo» debido a la incertidumbre geopolítica y la vulnerabilidad ante fenómenos climáticos extremos, factores que podrían alterar el ritmo de la actividad productiva y la inversión.
Desde la Asesoría de la Gobernación del BCRD, se enfatiza que la pluralidad en el debate técnico es vital para la toma de decisiones informadas de las empresas y los hogares, aunque instan a basar las opiniones en sustentos técnicos y no solo en apreciaciones subjetivas.




