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viernes 17, abril, 2026

«Noche y niebla»: sin respuesta ante las desgracias

Existen atrocidades que nadie desearía tener que captar en cámara.

«Noche y niebla» (1956) es un mediometraje dirigido por Alan Resnais. Él y su equipo de rodaje visitaron el campo de concentración Auschwitz (Polonia), más de 10 años después del final de la Segunda Guerra Mundial y analizan los horrores del Holocausto con objetividad.

Por qué «Noche y niebla»

Este audiovisual de 32 minutos analiza el tema con precisión milimétrica. El narrador describe las situaciones de los prisioneros sin emitir opiniones ni juicios de valor. A lo largo del filme, se entrelazan visuales del centro abandonado e imágenes de archivo con los prisioneros.

La dirección de fotografía se mantiene neutra con movimientos lentos de cámara y estabilización constante. Los audiovisuales de archivo fueron filmados con cámara en mano.

Las imágenes de archivo son inquietantes. Para mostrar la crudeza de la Shoá, utilizaron material de archivo donde se muestra la deshumanización y degradación de los privados de libertad.

A simple vista, la película parece insensible. Pero Resnais no busca dar respuestas sobre la desgracia. Plantea más preguntas y le da un carácter universal a ese sufrimiento. Lo que entonces pasaba en Auschwitz, hoy podría repetirse en cualquier lado.

En ese sentido, el título hace referencia al decreto de Adolf Hitler que autorizaba la desaparición forzada de ‘enemigos’ del régimen nacionalsocialista.

¿Una cámara debe captar una atrocidad?

«Noche y niebla» plantea un debate sobre ética cinematográfica. ¿Cómo se aborda una atrocidad histórica desde el cine?

Cuando pensamos en películas sobre el Holocausto, por lo general pensamos en «La lista de Schindler» (1993) o «La caída» (2004). Estos son filmes crudos y subjetivos. Algunos dirían que crean melodrama y suspenso a partir de estas desgracias.

Películas como «Noche y niebla» y «Zona de Interés» (2023) hacen lo contrario. Nos hacen dudar qué pensamos, quiénes son responsables de estas desgracias y cómo corremos el riesgo de un suceso así se repita.

Por eso, directores de cine como Michael Haneke y Stanley Kubrick consideraron que películas como «La lista de Schindler» fueron poco éticas en su representación del Holocausto. Kubrick dice: «El Holocausto es sobre 6 millones de personas que son asesinadas. «La lista de Schindler» es sobre 600 que no lo son».

Haneke explica que para tratar este tipo de temas, se debe dar medios para que el espectador cree y forme su propia opinión. «No se puede crear suspense sobre si saldrá gas o agua de la ducha», dice Haneke. «En cuanto un tema así se convierte en entretenimiento, en mi opinión, es indescriptible».

Eso sí, el debate tiene matices. El equipo de rodaje de «La lista de Schindler» investigó muy bien la historia y las experiencias de la Shoá. Steven Spielberg es de ascendencia judía y fundó la Fundación Shoah de la Universidad de California del Sur, una organización sin fines de lucro. La organización sin fines de lucro tiene el propósito de registrar testimonios de sobrevivientes y testigos del Holocausto, para fines de investigación, educación y divulgación.

En pocas palabras, «La lista de Schindler» explora el lado emocional, mientras que «Noche y niebla» analiza el Holocausto desde una perspectiva analítica y documental.

¿Deberías verla?

«Noche y Niebla» es una de las películas más importantes sobre el Holocausto. Un documental sobre la crudeza del Holocausto, sin tapujos y sin juicios de valor. 32 minutos inquietantes pero que reflexionan sobre la eterna disyuntiva de que estas atrocidades se repiten.

Está disponible en MUBI.

Ficha técnica

Título original: Nuit et brouillard

País: Francia

Año: 1956

Duración: 32 minutos

Dirección: Alain Resnais

Guion: Jean Cayrol

Narración: Michel Bouquet

Producción: Anatole Dauman, Samy Halfon, Philippe Lifchitz

Música: Hanns Eisler

Directores de fotografía: Ghislain Cloquet, Sacha Vierny

Edición: Alain Resnais (sin créditos)

Sonido: Jacqueline Chasney, Henri Colpi

Sinopsis: Doce años después de la Liberación y del descubrimiento de los campos de concentración nazis, Alain Resnais entra en el desierto y siniestro campo de Auschwitz. Lentos travellings en color sobre la arquitectura despoblada, donde la hierba crece de nuevo, alternan con imágenes de archivo (en blanco y negro, rodadas en 1944) que reconstruyen la inimaginable tragedia que sufrieron los prisioneros así como las causas y las consecuencias de esa tragedia: desde el advenimiento del nazismo y la deportación de los judíos hasta el juicio de Nuremberg. (FILMAFFINITY)

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