La artista mexicana emocionó a miles en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, sellando 50 años de trayectoria con un espectáculo cargado de sentimiento y gratitud

Santo Domingo vivió anoche una velada histórica cuando Ana Gabriel, la «Luna de América», ofreció su último concierto de la gira “Un Deseo Más”. Bajo un cielo que inicialmente amenazó con lluvias, el Estadio Olímpico Félix Sánchez se convirtió en escenario de una despedida cargada de emociones.





Desde las primeras horas de la tarde, miles de seguidores se reunieron para rendir homenaje a una de las voces más icónicas de la música en español. Con vestimentas alusivas y tshits con mensajes de amor, “los esposos” y “las esposas” -como Gabriel llama cariñosamente a sus fanáticos- esperaban ansiosos el inicio del espectáculo.
El telón de la noche lo abrió el cantautor dominicano Badir, quien con su interpretación de varios de sus éxitos, preparó el ambiente para lo que sería una noche inolvidable.
Cuando la mexicana finalmente apareció en el escenario a las 9:45, los aplausos y las ovaciones hicieron retumbar el estadio. La artista dio inicio al concierto con su tema “Esta noche”, justo para predecir con su letra lo que sucedería en lo adelante: Se vistió de luna e hizo una fiesta de amor.

Un repertorio lleno de sentimientos
Durante más de dos horas, Ana Gabriel deleitó al público con una selección de sus mayores éxitos, incluyendo “Quién como tú”, “Luna” y “Simplemente amigos”. Cada canción fue coreada con intensidad, mientras la artista se mostraba visiblemente emocionada y agradecida por la energía del público dominicano.
En varios momentos, interactuó con sus fanáticos, contando anécdotas y reflexionando sobre su carrera: “No hubo mejor lugar para despedir esta gira. Por más opciones que tuve la decepción más grande era no cerrar aquí. La tierra que desde el añ 1993 me prometió amor, me dio amor y me sigue dando amor”

El cierre de una era
El concierto culminó con una interpretación conmovedora de “Ay Amor!”, seguida de un discurso de despedida que arrancó lágrimas y aplausos.
Este evento, organizado por Pav Events, no solo marcó el final de una gira, sino el cierre de un capítulo importante en la vida de una artista que ha dejado una huella imborrable en el corazón de sus seguidores, mientras que Gabriel no solo celebró su música, sino su capacidad de conectar con varias generaciones a través de canciones que han sido banda sonora de innumerables historias de amor y desamor.
Mientras las luces del estadio se apagaban y el público abandonaba el recinto cantando, la emoción y el agradecimiento seguían en el aire: La “Luna de América” brilló intensamente en la noche dominicana, dejando un legado que perdurará para siempre.
Así, Ana Gabriel cerró con broche de oro un recorrido que abarcó América Latina y Estados Unidos, entregando lo mejor de sí en un país que la acogió con el mismo amor con el que ella les cantó.





