Familiares, amigos y allegados de Licairis Yalibes Díaz Valenzuela, la joven de 25 años hallada muerta de un disparo en la cabeza en el parque Mirador Sur el pasado 25 de enero, realizaron este martes una protesta pacífica a las afueras del Palacio de Justicia, exigiendo justicia por el crimen.
Durante la manifestación, los parientes de la víctima presuntamente ultimada por el teniente coronel Samuel Elías Céspedes Valdez alzaron su voz y advirtieron que no descansarán hasta que el caso llegue hasta las últimas consecuencias.
De su parte, el abogado de la familia informó que la audiencia de revisión obligatoria de la medida de coerción contra el imputado no se llevó a cabo, debido a que el Ministerio Público depositó formalmente la acusación ese mismo día.
Asimismo, explicó que, aunque el órgano acusador actuó dentro del plazo legal establecido, existía preocupación en la comunidad de Peralta, provincia Azua, por la demora en la presentación de la acusación, especialmente por la condición y el rango militar del imputado.
“La depositaron en el tiempo hábil, pero había preocupación por parte de la comunidad en relación a que no se había depositado”, señaló el jurista.
El representante legal de la familia sostuvo que las pruebas recopiladas, incluyendo los resultados de la autopsia, contradicen la versión del imputado, quien alegaba que se trató de un suicidio.
“La acusación de la fiscalía, que la vimos de manera rápida, está destruyendo la tesis del imputado de que fue un suicidio por parte de la jovencita. La autopsia… eso ya luego se va a comunicar”, afirmó.
De su lado, los familiares denunciaron que temen que el caso quede impune, alegando que el imputado estaría utilizando todos los recursos posibles para evadir la justicia.
“Están haciendo todo lo habido y por haber para que nos cansemos, pero no nos vamos a cansar hasta lograr justicia para mi hermana”, expresó un pariente de la víctima, quien además lamentó que la joven, de apenas 25 años, fuera “cegada en plena juventud, cuando tenía toda una vida por delante”.
En ese mismo contexto cuestionó el trato del caso y señaló una supuesta desigualdad en la aplicación de la justicia:
“Si hubiese sido al revés, ya mi hermana hoy estuviera condenada a 30 años. Pero como él es un teniente coronel, no se le hace caso. Hay pruebas sobre pruebas de que sí cometió el hecho, y aun así quieren buscarle la quinta pata al gato”, manifestó.
Otro familiar también hizo un llamado a la sociedad a mantenerse vigilante del proceso judicial:
“Pedimos transparencia. Que este caso sea totalmente transparente. A nosotros, como familia, lo único que nos queda es exigir justicia y que el nombre y el rostro de Licairis no sean olvidados. Que el país se una; hazlo por tu hija, por tu hermana, por tu prima, por cualquier mujer. Tomen este caso como algo personal. Ya basta de que sigan arrebatándonos a nuestras mujeres. Hay que cuidarlas, valorarlas y salir a defenderlas.”





